Sentir que otra vida
otra penumbra que envuelve
otra sombra aprisionando el pecho
otra pregunta con certeza irremediable
valen el tiempo de estos días
de los oscuros vacíos de sentido
de eso que fuimos
y somos todavía
de lo que no tiene nombre
y acariciamos corajudamente, tesoneramente
la patria que es otra
y que también siente en el grito de otros
acaso nunca los verán vencidos
ellos y nosotros, invisibles
la rabia que habitamos
la penumbra restallante
lás máscaras del espanto
la herencia orgullosa pidiendo proyectos
desoladamente
reveladamente
el niño consuela el pecho asfixiado
tenues voces lo alientan
y le cantan un país, una batalla
una pasión sin tiempo
el día del nuevo porvenir